jueves, 29 de abril de 2010

Crisis

Empiezo hoy este blog sobre negociación y me viene como anillo al dedo la noticia que hoy recibimos de que S&P, agencia internacional de calificación crediticia, ha decidido bajar la calificación de España un peldaño: de la AA+ hasta la AA. Esto supone una pérdida en nuestra solvencia económica internacional aunque la misma agencia, cual beso de Judas, se apresure a decir que nuestra situación dista mucho de la de Grecia o Portugal. Lo cierto y verdad es que la situación de crisis que vive nuestro país y su entorno es innegable. Aunque no sea políticamente correcto asumir alegremente la crisis, sobre todo por las lamentables consecuencias que acarrea ésta para los más desfavorecidos, de nada sirve negarlo o eludir el problema.
Sirva esto de introito para referir que la crisis, el conflicto, es algo consustancial a la naturaleza humana y que conduce, curiosamente, a la evolución. El gérmen de la evolución se encuentra, precisamente, en el conflicto, en la crisis, en la diferencia. Conste aquí que reivindico el conflicto no violento, aquel que define nuestro Diccionario como problema, cuestión, materia de dicusión. El conflicto dialectico es la base de la filosofía socrática. Mediante la cuestión de posicionamientos, la mayéutica, Sócrates conducía al neófito a la iluminación filosófica.
Hoy he tenido la suerte de asistir, en el marco del Programa de Desarrollo de Liderazgo impartido por ETEA Leadership School y la ESADE Business School en Sevilla, a la sesión impartida por Juan Carlos Cubeiro, persona afable y cercana y el mayor experto en Coaching y Gestión del Talento en nuestro país. En ella, Juan Carlos, citando a Sócrates, ha mantenido que el primer paso en el proceso de coaching individual es la reflexión, la confrontación, el contraste de pareceres. Dicha confrontación lleva al descubrimiento y, posteriormente, a la deseada acción. Loable el empeño que ETEA y ESADE tienen en desarrollar habilidades de liderazgo en Andalucía contra viento y marea, empresa en la que habrán de salvar mil y una crisis.
El término griego crisis, cambio o mutación importante en el desarrollo de un proceso, esta exento de todas las connotaciones negativas que habitualmente le otorgamos y es un condicionante previo para que se produca un cambio, sino, todo seguiría igual.
Dicho esto, cabe decir que lo verdaderamente importante y relevante es ser capaz de transformar ese conflicto, esa crisis, de manera positiva, que contribuya al crecimiento y el desarrollo humano. Esa es la verdadera prueba a la que todo negociador se enfrenta: la de convertir el conflicto en algo positivo, constructivo, de futuro.
La vida esta llena de conflcitos, de crisis (económicas, sociales, intra e interpersonales...) y por tanto de oportunidades para mejorar nuestro entorno.
Negociemos, pues, con la vida.

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